jueves, 13 de agosto de 2020

Tenistas a la expectativa: cómo se proyecta el regreso a la competencia para las jugadoras argentinas


Bosio, Naya, Estable y Labat y la realidad  del tenis en esta extensa cuarentena 


Ilusión, prudencia, ganas: distintos sentimientos y actitudes atraviesan las protagonistas de nuestro tenis femenino en este contexto de pandemia y cuarentena por el Coronavirus. Mientras que Nadia Podoroska (con base de entrenamientos en España, regresó exitosamente días atrás al circuito WTA) Paula Ormaechea (radicada en Italia, jugó recientemente exhibiciones e Interclubes en ese país) y Lourdes Carlé (volvió a entrenar en Miami hace varias semanas) van transitando la "nueva normalidad" que rige en el exterior, la situación de otras de las mejores raquetas femeninas nacionales que permanecen en Argentina oscila entre la planificación de nuevos desafíos, la prevención y las ganas de volver a pisar una cancha de tenis. 

"Si no pasa nada raro, la idea es en Septiembre irme a Europa a jugar torneos Women's Circuits. Y si abre Buenos Aires el lunes, estaría ahí para entrenar con mi equipo de trabajo", nos cuenta Guillermina Naya, quien hace más de un mes se encuentra practicando en su Chacabuco natal. 

A diferencia de Naya, Victoria Bosio y su equipo apuestan a la cautela y a la oportunidad de continuar trabajando en Venado Tuerto: "Por el momento sólo planeamos entrenar día a día para seguir mejorando. Hasta que el mundo se acomode un poco. Calculamos nada hasta el 2021. Si tenemos la vacuna mejor", explica Federico Murray, entrenador histórico de la tenista Nº 3 de Argentina. Al igual que Vito, Jazmín Ortenzi (La Rioja), Eugenia Ganga (Necochea) y Solana Sierra (Mar del Plata), son otras compatriotas destacadas que continúan practicando el deporte en sus localidades de origen.

Pero sin dudas, del top 8 de las mejores tenistas del país (Podoroska, Ormaechea, Bosio, Carlé, Naya, Ortenzi y Ganga son las primeras 7) quien resultó más perjudicada es Julieta Estable. Con domicilio en la Ciudad de Buenos Aires, Tita no entra a una cancha de tenis desde Marzo: "Hace casi 5 meses que no juego debido a la pandemia, sólo hago físico, esperemos que la semana que viene abran los clubes para los deportes individuales. La verdad que al ser de capital fue mucho más complicado el poder estar en una cancha, pero bueno ojalá que a partir de la semana que viene ya se pueda volver a entrenar", nos cuenta Estable, aguardando la reapertura del tenis en CABA. 

  • La AAT planifica el regreso de las chicas: 

"Estamos esperando definiciones del gobierno y el anuncio de la vuelta al tenis el próximo lunes. Ojalá así sea y no den marcha atrás como hicieron semanas atrás. La idea es poder empezar a hacer los torneos con premios en plata de "Haciendo Tenis". Todavía no sabemos cuándo autorizarán a poder realizar competencias, pero por lo pronto necesitamos poder empezar a jugar al tenis. Esperemos que el próximo lunes por lo menos en CABA puedan empezar, hay muchísima gente sin poder trabajar en el ambiente del tenis", le expresa a Tenistas Argentinas Florencia Labat, ex 26ª WTA, actual vocal de la Asociación Argentina de Tenis, y miembro del programa de desarrollo del tenis profesional femenino. 

Cabe recordar que desde el 20 de Marzo los clubes de tenis del Área Metropolitana de Buenos Aires se encuentran sin actividad y que, según trascendió en varios medios importantes, en breve se haría oficial el anuncio de la reapertura de la canchas, al menos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 


  • Fotos: Fetech, Instagram Naya y Estable, Facebook Experiencia y Cambio. 


viernes, 7 de agosto de 2020

Volvió el tenis y volvió con Nadia: "son varios protocolos que vamos a ir adquiriendo, pero la verdad que la situación está bien controlada"

Nadia en acción en Palermo, certamen que marcó el regreso del circuito profesional. 


Después de 5 meses de suspensión por la pandemia del Coronavirus, el circuito WTA regresó a su actividad en el Palermo Ladies Open, histórico certamen del tour en la ciudad italiana. Allí, y retomando el curso exitoso que exhibió los primeros meses del año, Nadia Podoroska concretó un muy buen retorno logrando superar la clasificación antes de caer en la primera ronda del cuadro principal. La húngara Jani (201ª del ránking), la belga Bonaventure (122ª) y la francesa Dodin (116ª) fueron las 3 oponentes de jerarquía derrotadas por la rosarina (172ª), quien cedió en su debut en el main draw ante la francesa Ferro (53ª). 

"Primero que nada, estoy muy contenta de poder volver a competir. Sé que soy una privilegiada de poder estar en esta posición de poder volver a jugar torneos profesionales con puntos para el ranking. Creo que todas tenemos que estar agradecidas de que se están haciendo estos torneos porque requieren de mucho esfuerzo de los sponsors y de los organizadores, no son fáciles los protocolos, así que por ese lado muy contenta de poder estar en el torneo y obviamente del resultado del partido, de cómo me sentí jugando. Obviamente estuve un poco nerviosa al principio, se notó la tensión, la falta de competencia, pero pude tomármelo con calma y seguir ordenada en la manera de jugar, en lo que tenía que hacer y poco a poco ir agarrando mejores sensaciones", le expresó la tenista Nº 1 del país días atrás a Tenistas Argentinas, luego de disputar -y ganar- su primer partido desde Marzo. Y sumó: 

"Acá la situación está realmente bastante tranquila, muy controlada, hay protocolos rigurosos, tuvimos que venir mínimo 3 días antes del torneo, apenas llegamos nos hicieron el test y estuvimos 24 horas todas aisladas hasta que tuvimos el resultado negativo, y de ahí pudimos ir al club a entrenar. Después también hay protocolos en los vestuarios, es sólo una jugadora por vestuario, para el gimnasio hay que reservar turnos, para la fisio también, los protocolos en la cancha también, que los ball boys no pueden tocar las toallas, la distancia, son varios protocolos que vamos a ir adquiriendo, pero la verdad que la situación está bien controlada".

Cabe mencionar que Nadia viajó a Italia desde Alicante, la localidad española donde tiene base de entrenamientos y a la que volvió hace un par de meses luego de una extensa cuarentena en su Rosario natal. En Palermo, la argentina estuvo acompañada por uno de sus entrenadores, Emiliano Redondi, convirtiéndose además, gracias a su rápido triunfo vs. Jani, en la primera tenista profesional en lograr una victoria tras el histórico receso sanitario del circuito. Tras el torneo italiano, la rosarina extendió su récord a 24 triunfos y sólo 4 derrotas en este 2020. 

Desde mañana, Podoroska estará compitiendo en otra qualy WTA en Praga y, a partir del lunes, se ubicará nuevamente dentro del top 170 del ránking mundial. 

 

  • Foto: cortesía prensa @palermoladiesopen para Tenistas Argentinas. 

miércoles, 8 de julio de 2020

María Emilia Salerni, a 20 años de su conquista juvenil en Wimbledon: "me sentí totalmente realizada"

Salerni comparte con nuestro blog una foto actual con
 la réplica de la copa que logró hace 20 años. 

Fue la primera argentina (varón o mujer) en lograr un campeonato individual en el torneo más prestigioso del circuito y también la mejor tenista junior en toda la historia del tenis argentino. A 20 años de su inolvidable título en el singles juvenil en Wimbledon 2000, María Emilia Salerni recuerda con Tenistas Argentinas sus vivencias en el All England y los momentos más significativos de su notable carrera. Además, cómo siguió su vida después del tenis y un presente que incluye el regreso a las canchas como entrenadora. 

  • Wimbledon en su piel 

-Ya pasaron 20 años de tu título juvenil en Wimbledon, ¿qué recuerdos tenés de aquel torneo? 

-¡La verdad que 20 años! Un montonazo, ¡me hace sentir vieja! (risas). ¿Qué recuerdos tengo de aquel día, de aquella semana? La verdad que se me vienen 2 o 3 imágenes a la cabeza. La final, que fue bastante complicada en cuanto al clima porque habíamos parado 2 o 3 veces en el medio. Tengo el recuerdo de esas entradas al vestuario de profesionales, porque nosotros juniors usábamos otros vestuarios, y el jugar en cancha 1, que había un montón de gente, muchísimo para lo que estaba acostumbrada en ese momento. Recuerdo primero eso, el estadio, la diferencia y el impacto de jugar en esa cancha y encima habíamos jugado luego de la final de dobles caballeros de profesionales, así que había quedado bastante gente en ese estadio. También recuerdo las paraditas de lluvia, que entrábamos al vestuario que está ahí debajo y bueno, también otro impacto y todo lo que conlleva eso: el manejo de tiempos, de concentración, nivel de ansiedad para poder manejar las situaciones, me acuerdo de todo ese estrés y experiencias, lo llevo en la piel. 

El otro gran recuerdo fue el último punto, cuando terminó y empecé a saltar de alegría y enseguida fui a saludar a mi hermana Mariana que estaba ahí y a mi entrenador Sergio Ledesma. Fueron dos abrazos que también me quedaron para siempre. 

Y bueno, para darle un toque de glamour (risas), la cena de campeones, donde pudimos compartir una cena totalmente atípica para una chica de 17 años junto a los campeones del momento de ese año en profesionales (N. del R. Venus Williams y Sampras), en juniors, en singles y en dobles, así que con mucho brillo y mucho glamour. Esas fueron particularmente las sensaciones y recuerdos que tengo, que todavía vivo. 

-¿Pensás cada tanto en tu cotidianidad: "soy campeona del torneo más tradicional y legendario de la historia"? 

-La verdad que no, cotidianamente no tengo ese planteo, ni lo vivo a diario porque tengo una vida muy agitada, muy intensa actualmente con mis 3 hijos y mi trabajo y todo lo que se vive hoy también en estos tiempos. Pero sobre todo mis "peques", que bueno, tienen 1 año y 10 meses, la nena tiene casi 4, y el más grande también casi 8. Así que la verdad que no tengo ni tiempo de pensar en mí y menos en mi pasado (risas). Pero bueno, siempre cuando llega esta época del año, estas semanas cuando se juega Wimbledon, siempre en algún lado escucho que me nombran y bueno ahí reivindico y vivo todo lo de ese momento y los años que jugué allá que la verdad fue divino y para mí es un privilegio. La verdad que siempre digo que más allá de todo el trabajo y el don que una tuvo para jugar al tenis, fui afortunada de todo lo que viví, de lo que me dio el tenis y lo que una también entregó hacia el tenis. Así que veremos si cuando sea un poquito más grande la pueda vivir a esta vivencia un poquito más a diario, pero por ahora la verdad que no. 


Algunos grandes puntos de la final de Salerni en Londres


  • "Me sentí totalmente realizada" 

-¿Ganar en césped, que en ese entonces era todavía más rápido, no era habitual para los jugadores argentinos, ¿por qué considerás que tu juego se adaptó tan satisfactoriamente a la superficie? 

-A mí siempre me gustó jugar en superficies rápidas y habíamos hecho un trabajo muy copado, muy bueno para prepararnos para Wimbledon. Ese año yo estaba entrenando con Sergio Ledesma, quien me enseñó a jugar y que estuvimos muchísimo, desde mis 4 años hasta mis 18 años, 18 años y medio, juntos. Y en ese momento de ese año, año y medio, estábamos trabajando en conjunto con Leo Lerda y bueno éramos un equipo y se había planteado a principio de año como gran objetivo lograr el número uno del mundo entonces cada Grand Slam fue muy bien preparado a nivel calendario y a nivel superficie. Había jugado el torneo anterior, que también lo había ganado, en Roehampton, que es la universidad donde se juega la qualy de Wimbledon de pro, y bueno, la verdad que venía con un nivel de confianza muy bueno, porque también venía de una gira en polvo de ladrillo en Roland Garros de perder la final y venía con una suma de partidos muy, muy buena, con confianza y con buena preparación. Creo que mi juego se adaptó al césped porque mis golpes prácticamente eran muy planitos, de drive, sobre todo, también de revés, me gustaba volear, tenía buen saque, y sobre todo me sentía cómoda en las superficies rápidas donde el punto no duraba mucho (risas). Y era bastante agresiva. Así que creo que también fue por eso". (N. del R. esa misma temporada Salerni finalmente logró el Nº1 del mundo en la categoría y, además de Wimbledon, obtuvo los títulos en singles y dobles del US Open). 

-¿Recordás qué sentiste al levantar el trofeo y en la premiación? 

-En el momento, si bien estaba preparada para ese título, la noche anterior fue bastante complicada, no pude dormir muy bien por la ansiedad que me generaba, pero sentía que lo podía lograr, que podía ganar esa final. Y la verdad que me impactó mucho más el hecho de todo lo ceremonial de Wimbledon, el duque de Kent en el balcón que yo no sabía ni quién era, sinceramente, y menos a esa edad. Y todos los pasos que se hacen una vez que ganás, que pasás por el museo de ellos que tienen ahí adentro y que te entregan la copita más tarde, como que te la hacen la premiación en la cancha y luego más tarde en el balcón, y bueno, eran sentimientos nuevos y fuertes, digamos. Sobre todo cuando una es junior que es todo nuevo, todo el paso a profesionales y esas cosas. Así que la verdad fue muy emocionante, muy emotivo, y como siempre remarco, la suerte y la posibilidad de poder compartirlo con mi hermana Mariana, de las mujeres la más grande, y con mi entrenador que también estaba en el momento. Así que sí, levanté la copita y me sentí totalmente realizada. 


Match point, festejo y premiación para María Emilia en el All England 


  • Su carrera, el retiro y la actualidad: del enojo con el tenis a la felicidad por lo recorrido. 

-Para los lectores que nos consultan por vos y te admiran hace mucho tiempo, ¿cómo resumirías las cosas que pasaron en tu vida en estos 20 años? 

-Como te imaginarás, es difícil resumir 20 años en una respuesta, sobre todo porque desde el 2000 al día de hoy también está toda mi carrera profesional, que si bien no fue demasiado larga, duró prácticamente 9 años hasta finales del 2009 cuando yo me retiré. Empiezo por esa parte, en el 2001 arranca una etapa como profesional, un primer año full time como profesional muy bueno, donde yo ya estaba 104 WTA. Después empezó a complicarse un poco más el tema de entrenadores, como que cambié varios entrenadores en esos 3, 4 años y la confianza fue un poco bajando porque no llegaban los resultados y se sumaban mis lesiones, mis 3 lesiones grandes, sobre todo la última, que fue la más difícil yo creo, porque había vuelto a recuperar mi confianza, a recuperarme como persona y como deportista de alto rendimiento. Por entonces ya estaba ubicada y centrada en Valencia, España, con entrenador, con una compañera de equipo de muy buen nivel que fue Anabel Medina, quien me enseñó muchísimo y me contagió a ser mejor tenista en esa etapa. Así que estuve mis últimos 3 años allá y después llegó una lesión del pie derecho, del hueso del calcáneo, una fractura por estrés, conjuntamente con problemas en el tendón de Aquiles también, así que derivó en una operación, por lo cual estuve un año sin competir y del ranking 65 fui al 900 y tuve que volver a empezar. Fue la más dura porque estaba 65 en Febrero, con todo un año por delante, prácticamente nada de puntos por defender y terminando de jugar mi primera final WTA en Bogotá y la verdad que el pie ya venía con muchas molestias y venía con mucho dolor. Y ahí fue tener paciencia en el momento y operarme y volver de la lesión con molestias y con un post-quirúrgico y con energía como para volver, pero ya no fue lo mismo. Por haberme ido un año de la competencia es como que el fueguito interno se fue apagando. Y ya cuando volví, si bien tenía ranking protegido y en menos de 5 meses del 900 ya estaba 220/260, fui madurando la decisión de dejar. Ya no era feliz, ya no sentía lo mismo, no me importaba ganar o perder y fue ahí cuando con 26 años decidí dejar. 

Junto a su marido y 3 hijos, Salerni disfruta a pleno su rol de madre

A partir de eso terminé muy enojada con el tenis y me llevó 3 ó 4 años volver a amigarme y sentir que bueno, que el tenis había sido una parte hermosa. Había terminado enojada porque sentí en el momento que el tenis me había retirado, no que yo me había retirado del tenis, sino que el tenis me dejó por esta gran lesión última que tuve. Así que en ese momento estaba en pareja con mi actual marido, súper emprendedor e invertí para tener un negocio de diseño, me metí en el rubro de comercio, viví la vida mucho más tranquila, en una ciudad chica y empecé a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, de no vivir ajetreada de aquí para allá, en aviones, esto y lo otro. Así que bueno, tuve un negocio que se llamaba Pipí cucú, que era una casa de cosas de diseño, de objetos de diseño, regalería, en San Francisco. Después me surgió la posibilidad de comenzar a ser entrenadora en un club de un pueblo de acá cerca de San Francisco, en Freire, la cual acepté ya un poco más con ganas de devolverle a la gente, a los chicos, a los alumnos, lo que el tenis me había enseñado. Así que estuve 4 años como directora de esa escuela, donde logramos la verdad que muy lindos resultados, logré tener un vínculo muy lindo con todos mis alumnos, aprendí mucho como entrenadora, como docente, nada que ver con la experiencia como jugadora, me fue enriqueciendo muchísimo más el contacto con padres, con familias, con niños, me encantó encarar la parte formativa. La verdad que logré muy lindos resultados con ellos y sobre todo en la zona: muchos chicos de la zona de alrededores venían a entrenar conmigo y se hizo una escuela re linda. 

Ya ahí tenía a mi primer hijo de un año y medio, cuando comencé en Freire, mi primer hijo nació en el 2012, 4 años después nació Catalina, que todavía yo seguía en Freire, y bueno ya cuando Catalina cumplió un añito en el 2017, las cosas como que se empezaron a complicar un poco con el tema de los viajes, de dejar a los chicos, de perderme una etapa súper linda y necesaria con ellos y bueno, decidí dejar por un tiempo al menos para dedicarme a ellos. Y ya con la llegada de mi tercer hijo más que definida la decisión de meterme en el mundo de la maternidad que me encanta, que la verdad que cuesta también, lleva tiempo y dedicación, pero la verdad que muy contenta de haber podido tomar la decisión , de hoy disfrutarla, y de haber podido tomarla, y mi marido también me apoyó así que viviendo una etapa a nivel maternal súper linda.

Como profesional, María Emilia también tuvo una carrera destacada llegando al puesto 65ª en singles
y al 45ª en dobles en el ránking mundial WTA. 

En el 2018 nació mi tercer hijo y a partir de ese año, todo el 2018, prácticamente el 2019 y lo que va de este año trabajo con mi marido en un local muy grande de la ciudad, de ropa informal, de hombre y mujer, con muchísimas ganas de crecer, un negocio de familia que inició con sus padres y que actualmente somos nosotros dueños, ya los padres no están vinculados y bueno, trabajamos los dos de eso, manejando otros tempos y dedicándome mucho más a ser mamá y a estar más tiempo con los chicos, así que esa es mi situación actualmente.

La vuelta al tenis 

-Y lo que se le suma este año es volver a estar en contacto con el tenis, con una propuesta de una ex alumna que yo entrené en Freire durante 4 años, Luna Morini, que la verdad que fue un proyecto súper lindo y trabajamos muy, muy bien en aquel momento y es una propuesta para volver a jugar al tenis, ya que ella en el medio había dejado, una propuesta de ayudarla, así que a partir de Marzo, justito cuando arrancó toda la cuarentena, estoy involucrada en un proyecto de ayudarla, de entrenarla, conjuntamente con Claudio Gariotti y su equipo, acá en San Francisco y el objetivo es entrenarla y ella ya se está preparando y estudiando para una beca universitaria en Estados Unidos para ingresar en Agosto del año que viene. Así que por el momento, el contacto con el tenis es sólo eso y nada más que eso, ¡y no quiero más que eso porque no tengo tiempo! (risas), no dispongo de tiempos, y pasa a ser una cuestión más personal porque yo la quiero mucho a Luna, es una relación que la siento como una hija entonces en esta oportunidad quería ayudarla e intentar lograr juntas el objetivo. Y bueno, ya una vez que ella se vaya me imagino que seguiré con la mía. Igual nunca cierro la puerta a volver a ser entrenadora y tener una escuela de tenis, no la cierro, pero tampoco hago ilusión para todos los que me piden que vuelva, ¡que por suerte es bastante la gente que me pide que vuelva! Pero bueno, acá estamos, vamos a ver qué depara el futuro, mis niños, y cómo sigue todo esto en adelante. 

Obviamente que en el resumen está todo lo que una fue adquiriendo como jugadora, con el tenis, de la mano de una raqueta. Todo lo que una fue formándose como persona, que la verdad es muy enriquecedor y hoy la verdad estoy muy feliz de lo que viví como tenista y de lo que estoy viviendo actualmente como persona, como madre, con los proyectos laborales que tenemos y todo lo que se va dando. Así que estoy viviendo una etapa muy, muy feliz, estando agobiada muchas veces por el trajín de los más chiquitines de la casa, ¡pero muy contenta! 

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"Sé que me falta y que no me puedo quedar con esto, aunque mi sueño era ganar Wimbledon. Todavía no lo puedo creer", declaraba a la prensa el 08 de Julio del 2000 María Emilia Salerni luego de vencer 6-4 7-5 a la ucraniana Perebiynis y concretar su hazaña en La Catedral del tenis. Desde entonces, numerosos sucesos como representar a Argentina en la Fed Cup y los Juegos Olímpicos, conseguir incontables triunfos en el circuito WTA en singles y dobles y haber formado una familia de la cual se siente orgullosa sobrevinieron en la vida de María Emilia. "20 años no es nada", dice el popular tango. Para nuestra protagonista es un ciclo de muchas y merecidas alegrías.




  • ¡Gracias María Emilia por tu amabilidad y disposición para este texto! 
  • Fotos y videos: Archivo Tenistas Argentinas, Cortesía Diego García (@VuelvanY en Twitter),  PSN, Getty Images y María Emilia Salerni.   

sábado, 27 de junio de 2020

Nadia Podoroska: tenis y filosofía. A propósito de Merlí

Una "peripatética" más: Nadia, apasionada de la filosofía

Ya lo planteó Hegel en sus Lecciones sobre la estética del Siglo XIX: el arte verdadero es aquel que permite expresar y hacer conscientes los intereses más profundos del hombre y las verdades más elevadas del espíritu. Junto al pensador alemán, otros grandes filósofos históricos y contemporáneos como Aristóteles, Kant, Heidegger, Benjamin o Rancière destacaron la trascendencia del arte y la estética para hacer acontecer verdades individuales o colectivas que de otra forma serían más difíciles de descubrir. Por eso desde este espacio nos tomamos muy en serio las manifestaciones artísticas y, ni bien confirmamos el entusiasmo especial de Nadia Podoroska por la serie catalana Merlí (2015-2018, disponible en Netflix y también una de las favoritas de Gabriela Sabatini), se nos ocurrió hacer un post para compartir nuestra admiración por esta obra maestra y debatir con la rosarina acerca de las relaciones posibles entre el tenis y la filosofía. 

  • Un ritmo diferente 

-Sabemos que te gusta mucho la filosofía, ¿aplicás algunos conceptos o aprendizajes de la misma al tenis?, ¿tenés algún filósofo o libro favorito? 

-Yo no diría que lo aplico al tenis directamente, sino que más a la vida en general. La filosofía tiene eso de hacerse mil preguntas, de ver todas las posibilidades, todos los porqués y tratar siempre de darle una vuelta de tuerca a todas las cosas. A mí me gusta mucho hacer todo ese tipo de debates y planteos, pero no es algo que al tenis aplique. En realidad creo que todo lo contrario. En el tenis cuanto más simple se pueden hacer las cosas, creo que mejor resultado se va a tener porque ahí adentro de la cancha es tan poco el tiempo que se tiene que una mucho no se puede poner a filosofar o a pensar demasiado. Entonces diría que no tanto al tenis, pero sí a la vida en general porque tienen un ritmo distinto. 

Sinceramente, no soy de leer a los grandes filósofos, no he leído libros ni de Nietzsche ni de Sartre (risas). Sigo mucho a Darío Sztajnszrajber, el argentino, que sería como un Merlí, ¿no?, ya que tienen eso que hace que uno adquiera ese interés por la filosofía, que te lo ponen en modo práctico, te lo llevan a la vida cotidiana. Eso es lo que me encanta de Darío, obviamente él trabaja como divulgador, es su trabajo, pero me gusta más así, creo que no sé si tendría la capacidad de ponerme a leer un libro de Sartre, lo he hecho, pero generalmente los momentos que tengo para leer son en la noche, cuando ya estoy cansada, entonces leo muy pocos libros así profundos de filosofía. Un filósofo que ahora está bastante de moda, que me gusta porque plantea cosas interesantes es un surcoreano que se llama Byung-Chul Han, que tira todas visiones muy, muy copadas. Uno de los libros que más me gustó de él fue La sociedad del cansancio, que habla un poco de nuestra sociedad hoy en día, del ser productivo. El ser humano de hoy se mide todo en base a lo que producimos. Y es muy interesante. No sé si sería mi libro favorito pero me gusta mucho.




  • El mundo del tenis, lejos del universo Merlí 

Un filósofo o corriente filosófica clásica como eje de cada capítulo, personajes cercanos y complejos y una trama cautivante que centraliza sin cursilerías temas como la homosexualidad, las fobias, la política, la juventud, la ética y la educación ubican a esta serie, además, como una bandera del desprejuicio, la tolerancia y el derecho a las diferencias. Pero: el ambiente del tenis, ¿está en sintonía con estos valores? Responde Nadia:

-No, no, no, sin dudas yo creo que no. Yo creo que el tenis profesional hoy en día es bastante más conservador y prejuicioso que lo que se muestra en la serie. Creo que con el tiempo va a ir cambiando. Pero bueno, recordemos que el tenis en sus inicios era un deporte "blanco", ¿no? Era de los varones, básicamente, como la mayoría de los deportes, pero después era de la clase social alta que suele ser, no quiero meterme con prejuicios, de las clases sociales más conservadoras porque no necesitan que nada cambie. Entonces creo que hoy en día el tenis está bastante alejado de eso, de ser más inclusivo o desprejuiciado, si bien obviamente ya se han incorporado otras costumbres, antes en Wimbledon no podían jugar los negros, por ejemplo. O sea, va progresando pero creo que es muy lento. Creo que hoy el ambiente fuera del tenis está mucho más modernizado y avanzado que lo que es nuestro ambiente. 

  • "Es fundamental tener un Merlí en la vida" 

Nadia con Carlos Rampello, su formador y entrenador durante
más de una década

-La relación maestro/alumno es otro de los temas centrales de la trama. ¿Qué importancia le das a las personas que te guían o guiaron como jugadora? ¿Hay algún o varios "Merlí" en tu carrera? 

-Yo creo que es fundamental tener un Merlí en la vida, que nos despierte eso que por ahí nosotros no conocemos de nosotros mismos, así que por suerte sí, tuve un Merlí que fue Charly Rampello que fue mi entrenador, mi formador, el que más me ha acompañado en toda mi carrera tenística, una etapa muy importante de mi vida que me ha enseñado eso, esa pasión, esa energía, esa motivación, ese querer siempre mejorar y tomar las cosas como un desafío. La verdad que él ha sido mi Merlí. Creo que también es importante la edad, ¿no? Esa edad entre los 10 y los 20 años, en la que yo trabajé con Charly y que te marca mucho como ser humano. 

  • Nadia, espectadora  



-¿Cómo descubriste la serie?, ¿tenés algunos personajes favoritos? 

-Me la recomendaron unos amigos, varios la habían visto y me dijeron "esa serie te va a gustar", así que la empezamos a ver en casa con mi familia, y ya desde el primer capítulo me atrapó, me encantó. Y como personajes favoritos me gusta muchísimo el papel de la mamá de Merlí (risas) y después me gusta mucho el personaje de David Solans, Bruno, me encanta porque me gusta el actor y me encanta el personaje que tiene, el del hijo del profe. Esos dos personajes me gustaron mucho. 

-¿Recordás alguna o algunas escenas que te hayan marcado especialmente? 

Tendría que rever la serie para contestar bien porque la vi hace un par de años. Claramente, la voy a volver a ver, hay muchas cosas para sacar. Dentro de las escenas o momentos que me acuerdo, me gusta mucho la amistad que van ganando entre Merlí e Iván, el alumno que al principio no quería ir al colegio, cómo Merlí se iba ganando su confianza y terminan en una amistad casi de adultos. Después el papel de Joan, que va cambiando, ese típico hijo que tiene que ser como el padre y gracias a Merlí puede cambiar y empezar a pensar por sí mismo, qué quiere hacer él. Por escenas, hay una que Merlí agarra un billete de dinero y le pregunta a Joan cuánto vale y él le dice que son 50 euros, y Merlí lo arruga, lo pisa y le dice cuánto vale, y le explica que igual sigue valiendo 50 euros, esa escena está buena. Después hay otra escena creo que es al final, que están en un campamento y Merlí les hace preguntas a ver de qué filósofos estaban hablando de cada cosa que él decía y ahí te das cuenta cómo incorporaron todos los conocimientos que les había puesto Merlí según las distintas corrientes filosóficas. Hay otra que Merlí logra que los chicos no se vayan de la clase cuando suena el timbre o cuando les da las clases afuera del aula, todo para desestructurar un poco su manera de pensar o para tratar de captar la atención de los chicos, esas me parecieron fantásticas. Pero sin dudas debe haber escenas mucho mejores que en este momento no me acuerdo.




-Por último, ¿cómo interpretás o qué te inspira esta frase de Thoreau con la que cierra el programa?: 

"Fui a los bosques porque deseaba vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida… para no darme cuenta, en el momento de morir, de que no había vivido” 

-Me lleva a pensar a todo el ruido que tenemos mientras vivimos, todos los quehaceres, los deberes que tenemos que cumplir y que nos nublan por ahí los momentos más efímeros, ¿no?, que en definitiva son los momentos simples. Que una no necesita grandes cosas para obtener esa profundidad, esa felicidad instantánea, que verdaderamente puede ser posible. Creo que hace alusión a eso, a que a veces alejarse un poco, estar con una misma, en lo profundo de la naturaleza, te ayuda a reencontrarte con lo más simple que a veces en la vorágine de la vida, y con todas las cosas que nos imponen y que nos van creando en la cabeza, se hace difícil vivirlo.

Nadia y uno de los momentos cumbre de su carrera: el oro panamericano en Lima 2019 

Con sólo 23 años, la sensibilidad y madurez conceptual de Nadia Podoroska nos sigue asombrando. Por fuera de la vanidad o la arrogancia de muchos deportistas de elite, su humildad y simpleza la vuelven cada vez más admirable y querible. Una persona tan cálida, profunda y necesaria como los personajes de Merlí, pero presente en la vida real. 


  • Fotos: Netflix (edición de Tenistas Argentinas), Getty; W25 Denain, Reuters. 


viernes, 24 de abril de 2020

Paula Ormaechea: optimismo y sabiduría


Ormaechea en acción en la última Fed Cup en Chile: su presencia fue decisiva`para el triunfo argentino

Más de 45 días de cuarentena no eclipsan la mentalidad positiva y luchadora que le conocemos a Paula Ormaechea. En aislamiento social estricto en Perugia junto a su marido Luciano De Cecco, la sunchalense, última compatriota en competir regularmente en los singles de Grand Slams y torneos Premier, compartió con Tenistas Argentinas su opinión sobre la fusión entre WTA y ATP propuesta hace pocas horas por Roger Federer:

"Me parece algo buenísimo, si lo dijo es porque ya debe estar medio cocinado, no creo que se haya levantado y decidido tirar una bomba de este estilo, debe estar bastante hablado el tema, lo cual es algo bueno. Creo que para el tenis femenino puede ser una buena medida. En muchos aspectos siempre sentí que estábamos por debajo de la ATP en cuanto a la organización y las cosas que hacen uno y otro circuito, por lo que creo que es algo buenísimo, y si lo están pensando para hacerlo es porque claramente debería ser algo bueno para todos. Es algo alentador, ojalá llegue a buen puerto, se pueda hacer y pueda mejorar la situación del tenis femenino".


Luces en la incertidumbre

Paula y su marido en su casa en Italia tras 6 semanas de cuarentena

"En la zona donde estamos no está tan complicado como en el norte de Italia, pero la cuarentena es total. Creo que el pasarla mejor o peor está en uno. Es una situación en la que no se puede hacer nada, supera todo lo que podemos hacer, y entonces decidir pasarla bien o mal en un punto queda en uno. Nosotros con Luciano la pasamos bien, aprovechamos para hacer cosas que antes no hicimos, para pasar el tiempo juntos, que es algo que no tenemos muy seguido. Yo me mantuve activa todo el tiempo, eso me ayuda mucho. Sinceramente se me pasó rapidísimo, no puedo creer que van 45 días y siento como si fuesen 2 semanas. Y en cuanto al tenis, ya van a ser 2 meses que no toco una raqueta, acá es imposible entrenar, no tenemos cancha en casa como sé que tienen otros tenistas. Es una situación que no se puede manejar, el ponerse mal o ser negativo y llenarse la cabeza con pensamientos que no sirven no nos lleva a ningún lado. Está en cada uno encontrarle la forma positiva o las más llevadera para transitar esto que va a ser largo", cierra Paula con entereza.

  • Fotos:  FETECH; Paula Ormaechea

Jazmín Ortenzi: "es buen momento para replantearnos cosas y entrenar la cabeza con profundidad"

Jazmín en cuarentena junto a su familia en Chilecito

Jazmín Ortenzi fue la tenista argentina más joven en conseguir títulos profesionales en 2019, temporada en la que progresó casi 250 puestos en el ránking mundial WTA con dos copas consecutivas en Bolivia y una final en Buenos Aires que la llevaron hasta el puesto 630 del ránking mundial. A sus 18 años, y cuando se encontraba a punto de iniciar otra campaña para seguir desarrollando su gran potencial, la pandemia del Coronavirus postergó su regreso al tenis. Tenistas Argentinas habló con la joven riojana que se encuentra realizando la cuarentena junto a su familia en su Chilecito natal.

"Trato de mantenerme todo el tiempo haciendo algo para no aburrirme y de llevar lo mejor posible esta situación. Me mantengo hablando todos los días con mi equipo de trabajo, estoy un poco atareada con los estudios, pero la estoy llevando súper bien. Hago entrenamientos específicos de físico y de tenis también, todo con rutinas", comenta Ortenzi. Y agrega:

"Lo que más me dolió de la interrupción fue que justo iba a empezar a competir y venía con muchas ganas. Pero creo que hay muchas cosas para rescatar de este parate, es buen momento para replantearnos cosas, entrenar la cabeza con profundidad y ocupar el tiempo en actividades que no podemos hacer cuando estamos en competencia. Por supuesto tengo muchas ganas de volver e imagino de la mejor manera mi regreso".

La joven riojana entrenando con su papá para mantenerse activa
durante la suspensión del tenis

Respecto a sus otros intereses, y tras terminar la secundaria meses atrás, Jazmín comenzó a estudiar durante el aislamiento social la carrera de Licenciatura en administración: "empecé en este periodo de cuarentena y la idea es seguir incluso cuando vuelva a la competencia".

Por último, consultada por sus momentos de ocio en este perido, responde:

"Estoy tan ocupada estudiando que sólo pude ver la última temporada de "La casa de papel" y leí la novela de "El Psicoanalista" de John Katzenbach, muy interesante".

En medio de un contexto más que áspero para su deporte y profesión, Jazmín Ortenzi, al igual que tantas otras personas alrededor del mundo, se esfuerzan por continuar su vida con entusiasmo y, por qué no, más enriquecidas interiormente.

¡Gracias, Jazmín!

  • Fotos cortesía Jazmín Ortenzi.


jueves, 9 de abril de 2020

Díaz Oliva: "Esta situación nos hace tener ingreso cero"

Díaz Oliva: de su Academia a clases virtuales durante la cuarentena

El impacto de la pandemia del Coronavirus no sólo recae fuertemente en las jugadoras y jugadores, sino también en los entrenadores y clubes. Mariana Díaz Oliva, ex top 45 WTA, coach profesional y directora en "Díaz Oliva Tennis Academy" le explica a Tenistas Argentinas las consecuencias de la interrupción del tenis en sus sectores más vulnerables.

- "A los jugadores y jugadoras que más afecta esta situación es a los que están con lo justo, no pueden solventarse económicamente y usan al tenis como un trabajo. Ellos seguramente tienen un entrenador con el que tal vez tienen un contrato y le tienen que seguir pagando, no pueden entrenarse, no pueden seguir perfeccionando su tenis y no pueden competir, que es la manera de ganar dinero. A ellos es a los que más los afecta. Y también a los jugadores que están del 300 para atrás que venían intentando entrar a las qualies de Grand Slams donde ganás dinero para bancar varias semanas del circuito. Para ellos es durísimo".

- "A los entrenadores y clubes les toca muy duro. Academias como la mía no tenemos contrato con los jugadores, pueden irse cuando quieren, tenemos un staff de profes que somos monotributistas y repartimos los ingresos. Esta situación nos hace tener ingreso cero, dependemos de que algunos de los padres que tienen la posibilidad nos paguen un poco de la mensualidad, pero es muy duro depender de la solidaridad de otros. Es injusto saber que estabas haciendo un buen trabajo con mucha gente viviendo de esto y ahora esas personas tenemos ingreso cero".

- "Imagino que el regreso será progresivo, no puede volver todo como si nada. Creo que no se va a resolver tan pronto. A la vez creo que en Argentina deberíamos tener un gremio de trabajadores deportivos, no sólo de tenis sino con otros deportes, porque ante esta situación no puede ser que no tengamos nada que nos ampare. Desde ahora hay que pensar en estas cosas. No podemos quedar como si no valiéramos".

- "Estos días obviamente me quedo en casa, salgo cada 3,4 días a comprar, ayudo a mis papás para aprovisionarlos y a mis hijos con las tareas de colegio. Trato de estar en contacto con los chicos de la Academia: hacemos charlas, incluyendo la psicóloga, "zoom" de actividades físicas, visualización y corrección técnica de golpes que son cosas que podemos hacer mientras no estén jugando".

¡Gracias Mariana por la claridad de tus conceptos!

  • Fotos: Díaz Oliva Tennis Academy