sábado, 5 de septiembre de 2015

La bronca antes del ensueño: Gabriela Sabatini subcampeona del US Open '88

Gabriela Sabatini observa abatida a Graf tras perder la final del US Open.

"En el vestuario ni la saludé. Mirá que somos amigas y nos queremos, pero tengo mucha bronca porque pensé que iba a ganar este partido. Yo sé que puedo ganarle. Por eso no le tengo miedo ni la respeto. Es una máquina. A veces pienso que no es humana... Lo único que reconozco es que tiene más físico y más aguante que yo". Entre lágrimas, Gabriela Sabatini le transmitía a la prensa argentina todo su desencanto luego de perder con Steffi Graf la final del Abierto de Estados Unidos de 1988.

Aquella jornada especial de Septiembre de finales de década marcó respectivos hitos para el tenis mundial y para el deporte argentino. Por un lado, Graf iba a convertirse en la tercera mujer de la historia en ganar los cuatro torneos de Grand Slam en la misma temporada (última jugadora en conseguirlo hasta el momento), mientras que Gabriela era la primera tenista argentina mujer que disputaba un encuentro decisivo de un Major. El resultado fue 6-3 - 3-6 y 6-1 y Steffi, semanas más tarde, completaría el "Grand Slam de Oro" venciendo nuevamente a Sabatini en la final de los Juegos Olímpicos de Seúl.

Su compatriota Bettina Fulco, la local Beverly Bowes Hackney, la neozelandesa Julie Richardson, la también estadounidnese Stephanie Rehe, la letona Larisa Neiland (16ta. favorita) y la local Zina Garrison (12ª) fueron las rivales derrotadas sucesivamente por Gabriela (4ta. del mundo), quien sólo cedió un set ante Neiland en su recorrido hasta una definición por entonces inédita en su carrera.

Enojo, tensión y un descontento poco habitual refleja Gaby en las imágenes de la premiación de aquel campeonato. Ella, siempre correcta y amable, no podía disimular la frustración por la derrota en el cemento neoyorquino. "No me conformo, quiero ser la número uno del mundo", repetía a los medios y allegados con sus jóvenes 18 años. Una exigencia acorde a su talento excepcional, una furia que sólo sienten los grandes campeones. Aunque ciertamente, y es importante subrayarlo, Gabriela había hecho historia en aquel certamen, el primer Grand Slam profesional con una jugadora argentina en la final de singles.

El revés sublime de Gaby en Nueva York 1988. Dos años después, ganaría su mayor título.

La revancha 

La temporada siguiente, en el mismo torneo pero en semifinales, sería nuevamente Graf quien terminara con las ilusiones de Sabatini de obtener su primer trofeo Major. Steffi se impuso 3-6 - 6-4 y 6-2 y la maestría de Gaby continuaba sin encontrar un trofeo acorde a su jerarquía tenística.

Llegó 1990, se sucedieron una lesión en la tercera ronda del Abierto de Australia, los octavos de final en Roland Garros y la semifinal de Wimbledon y Gabriela Sabatini arribaba a Flushing Meadows con las ganas de siempre, pero sin tantas certezas: "Estoy preocupada porque, aun jugando bien, los resultados no se dan". Esa confianza que le faltaba, Gaby la fue encontrando partido a partido a lo largo del certamen hasta quedar nuevamente cara a cara con la número uno Graf en el encuentro por el título en el estadio Louis Amostrong. 

Pero esta vez hubo desquite y Gabriela se impondría 6-2 y 7-6 (4) con un tenis más bello y ofensivo que nunca. "Llegué a Nueva York con bronca, porque venía haciendo todo bien y los resultados no se me daban. Pero apenas arribé, todas las noches me dormía y soñaba con la imagen mía alzando la copa. Y fui avanzando, y soñando todas las noches con lo mismo, hasta que llegó la final, y la consagración, que terminó siendo mi desahogo por toda esa impotencia que tenía antes del torneo. Fue el sentimiento más lindo que tuve adentro de una cancha de tenis. Ganarle le final a Steffi en dos sets, y hacerlo en Nueva York, una ciudad donde siempre sentí una energía positiva tremenda a mi favor, resultó inolvidable"

Esta edición se cumplen 25 años del momento más importante en la carrera de Gabriela Sabatini y de toda la historia del tenis femenino argentino. Un torneo donde se hizo justicia y el talento único de Gaby encontró un premio a su medida. Un campeonato, también, donde la bronca cambió de signo y giró hacia el ensueño primero y hacia la realidad después. Un sueño cumplido para Gabriela y para sus miles de admiradores alrededor del mundo.

De testigo a campeona: ahora es Gabriela Sabatini quien levanta la copa de ganadora del US Open '90.


  • Fotos: Archivo personal Revista El Gráfico y El Gráfico Edición extra.
  • Mas sobre el titulo de Gaby en el US Open '90, en esta nota.


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