sábado, 9 de marzo de 2013

Talento e Ideales: el valioso legado de Mary Terán de Weiss



Belleza y técnica, encantos de Mary Terán de Weiss.



¿Qué hace más trascedente a un ser un humano: el éxito en su quehacer profesional o el resguardo de ideales nobles, solidarios, ocupados por el prójimo, en su dimensión moral? 

La rosarina María Luisa Terán de Weiss -Mary para la gran mayoría- conjugó en su existencia ambos aspectos con admirable equilibrio. 

Al referirnos a Terán de Weiss, estamos mencionando nada menos que a la primera jugadora argentina en alcanzar el top ten mundial de tenis, ganando centenares de trofeos en las décadas del '40 y '50 tanto en singles, dobles y dobles mixtos, siendo, además, la primera tenista nacional en competir con regularidad en el exterior durante muchos años. 

Sin embargo, no sólo su carrera profesional obsesionaba a la brillante tenista. Afín a los ideales peronistas, Mary ocupó el cargo de directora de los Campos Deportivos Municipales en 1952, a la par que competía con éxito internacionalmente. En su puesto, concretó medidas transformadoras, permitiendo más asociados en los clubes disminuyendo el precio de las cuotas y creando además un Centro de aprendizaje para niños de bajos recursos económicos, proporcionándole raquetas, indumentaria y pelotas de manera gratuita

Mary logró numerosos títulos  
nacionales e internacionales.
Volviendo a los logros tenísticos de la jugadora nacida en 1918 y formada en el Rowing Club de Rosario, se destaca el "Plate" de Wimbledon '48, conseguido de valiosa manera en el Court Central del All England, un certamen del que participaban aquellos que habían caído en las tres primeras rondas del torneo principal, con un cuadro de 68 jugadores. Esa misma temporada, la santafesina había alcanzado los cuartos de final de Roland Garros superando a la quinta favorita. Además, consiguió innumerables títulos en incontables ciudades de diversos continentes como Baden Baden, Lyon, Ginebra, El Cairo, Alejandría, Zurich, Estocolmo, Buenos Aires, Hamburgo, Eastbourne, Dusseldorf, Hong Kong, Copenhague, Madrid, San Pablo, entre muchos otros, y la medalla dorada en singles y dobles (junto a la también talentosa Felisa Piédrola) en los primeros Juegos Panamericanos de la historia, disputados en Buenos Aires en 1951. Como se indicó, es considerada décima del ránking mundial a comienzos de los años 50. 

Además de brillar alrededor del mundo, Terán fue número uno argentina en 1941, '44, '46, '47 '48 y '52, protagonizando grandes cotejos con la mencionada Piédrola. Quienes la vieron jugar, se maravillaban con su notable técnica, movilidad y su estilo de juego dúctil en toda la cancha, además de fascinarse por su profunda belleza, audaz, osada. 

Pero ser mujer, triunfadora, comprometida social y políticamente, nunca es sencillo. Cuestionada por recibir apoyo del Gobierno Peronista para viajes y estadía -recordemos además que el tenis aún era un deporte amateur y que el mismo sustento lo recibían otros deportistas varones, como el propio Fangio- y por su rol dirigencial, al acontecer el golpe militar de Aramburu en el '55, Mary sufre las injustas consecuencias de sus valientes pronunciamientos

En principio, el nuevo gobierno de facto le prohibía a la rosarina representar a Argentina en los torneos mundiales ante la Federación Internacional De Tenis, situación que la llevará a exiliarse a España, donde su talento le permite ser campeona local, al nacionalizarse allí. Tras la dolorosa experiencia, Mary regresa al país en 1959, durante el Gobierno de Frondizi, pero el pasado aún no había finalizado. 

Mary brilló en singles, dobles y dobles 
mixtos. Aquí con la norteamericana 
Gussy Moran.
Ningún club la aceptaba como jugadora, reprochándole su pasado peronista y adjudicándole la responsabilidad en las intervenciones de varios clubes por parte del Estado en sus tiempos de directora. Acusaciones que ella negó, recordando incluso que había actuado a favor de varios de esos recintos durante su gestión. Sólo River la aceptó como socia, pero las injurias seguirían ya que sus rivales se negaban sistemáticamente a presentarse ante ese club si ella competía, debiendo anularse los campeonatos ante tales planteos. 

Por solidaridad a la institución y a sus compañeras, María dejó la actividad tiempo después. Recordemos que Terán había estado casada con otro gran tenista, Heraldo Weiss, fallecido en el '52. Es sabido también que Perón, ya sin Evita, la pidió casamiento, propuesta que fue rechazada por Mary. 

Manifestarse públicamente a favor de un gobierno, tiene sus consecuencias. En la vida, en general, tomar posición, sostener un ideal propio, implica responsabilizarse, hacerse cargo. Lo que no es justo, incluso indebido, es la persecución. 

Mary Terán fue perseguida por sus ideales políticos y sufrió el revanchismo de gobiernos, colegas e incluso la Asociación Argentina de Tenis. Ella, primera tenista argentina en destacarse con regularidad a nivel internacional, multicampeona en diversas especialidades, top ten mundial y defensora para que el tenis pudiera volverse un deporte popular, no fue respetada. 

Sufriendo diversas dolencias personales sumadas a tanto dolor previo, en 1984, decide quitarse la vida. Años después, Mary recibe un reconocimiento tardío, pero justo. El mayor estadio de tenis en Argentina lleva su nombre. Allí se han disputado series de Fed Cup, Copa Davis y torneos profesionales con decenas de miles de espectadores. 

Cautivante, durante el torneo 
de Wimbledon de 1955.
Cabe mencionar que la designación del nombre de dicho estadio ha sido y sigue siendo cuestionado. Algunos refieren que en la historia del tenis nacional hubo jugadores más destacados y otros, incluso con cargos jerárquicos en la A.A.T., sostienen que la figura de Mary, atravesada políticamente, desune a los argentinos. 

Paradójica y penosa situación, que devela cómo Mary Terán de Weiss, aún después de su partida, sigue siendo maltratada. ¿Por qué el estadio de tenis más importante debería llevar únicamente el nombre del mejor representante tenístico de la historia? ¿Por qué alguien que tuvo el valor de defender sus ideales, su verdad, sin afectar ni atacar a nadie, debería desunir?

Cuando uno concurre al Mary Terán de Weiss, como dice el destacado periodista Roberto Andersen, piensa en el alma de Mary que "ondea en la esfera de las competencias". Ella está allí, su recuerdo, su talento, su lucha, su alma vapuleada de injusticias y desquites que nada tenían que ver con lo deportivo. El Estadio, a mi parecer, no podría llamarse mejor. En una zona popular, recibe el nombre de una gran tenista, destacada mundialmente y que además hizo mucho por las clases sociales menos favorecidas. Tal vez, la mayor trascendencia de un deportista no llegue entonces sólo con sus trofeos, sino también, en un deporte individualista, con el respeto y la consideración hacia los demás y la fortaleza que haya tenido para defender las ideas propias. 

"En mis luchas deportivas, a veces, me he visto muy pequeña frente a rivales de extraordinario e impresionante desarrollo físico. Pero, al mismo tiempo, sentía que mi fuerza moral no era inferior a la de esas magníficas oponentes. Y así, confiada en mi fuerza moral más que en mi fuerza física, obtuve triunfos que muchos espectadores creían imposibles o casi imposibles. En mi opinión el mejor deportista es quien ha logrado la suprema armonía de cuerpo y espíritu



  • A continuación, pueden leer la Carta Abierta de Mary Terán de Weiss a la opinión pública, en Revista El Gráfico durante el '64, donde denuncia su situación: 










"No hago campaña, pero soy peronista", contaba en sus tiempos de jugadora María, y después agregaría: "Yo, además de peronista, era una mujer que había logrado destacarme mundialmente en un deporte que, acá, era exclusividad de una elite masculina y esas cosas en este país no se perdonan".


Junto a su marido Heraldo Weiss y el presidente Juan D. Perón



Destacada en las principales revistas deportivas locales (El Gráfico, Tenis, Mundo Deportivo), y también en los periódicos de España (en este ejemplo, La Vanguardia) durante su exilio:










El libro Mary Terán de Weiss, de Roberto Andersen, una lectura indispensable para conocer la historia de Mary y el contexto del tenis argentino de mediados del Siglo XX. Riqueza periodística a sólo $50:






  • Fuentes e Imágenes: Libro "Mary Terán de Weiss", de Roberto Andersen (Ediciones Fabro, 2012);  Archivo personal Revista El Gráfico; "El recuerdo de una peronista tenista", artículo de Victor F. Lupo publicado en elmundoamateur.com.ar; Libro "Ayer y Hoy. El gran tenis argentino" (Clarín, 2005); lavanguardia.com; elgrafico.com.ar; J.A. Hampton (Getty Images); turiver.com. 



2 comentarios:

  1. Muy interesante. Felicitaciones por el blog. Lo sigo desde el año pasado. Me encantan sobre todo los textos sobre las jugadoras del pasado.
    Florencia

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    1. ¡Hola Florencia! Muchas gracias por el comentario. Personalmente, me interesa mucho saber cuáles son los posts que prefieren los lectores. Te mando un saludo,
      Gabriel

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